Juan Abreu me recuerda otra anécdota en la cual Dalí accede a los deseos de García Lorca, ya moralmente vencido por su “Oda a Salvador Dalí”, con una condición: la participación de una tercera señorita (ahora no recuerdo su nombre) que sería la ensartada en el último momento, pero por Lorca, por supuesto.
Genial, Juan Abreu. Así es, Dalí prefería masturbarse viendo a otros follar, que hacerlo él. Lo que carecería de importancia si no se reflejara en su pintura. En Estampa 226.

Juan Abreu es escritor y pintor. También escribe para La Voz de Barcelona.
Foto tomada del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona.


Juan es tremendo.