Quizá consideró que no teniendo mucho más que perder, Juan Carlos González Marcos, alias Pánfilo, desahogó su insatisfacción ante la cámara. Lúcido y ebrio, sus ojos afianzando las palabras se abren como platos con cuchillo y tenedor para comerse el mundo, firmes y directos para que quede claro: ni reggaeton, ni cánticos celestiales, jama es lo que hace falta.
Acusado de peligrosidad predelictiva, ha sido condenado a dos años de cárcel. Han creado una pagina web por la liberación de Juan Carlos González Marcos y por la libertad de expresión en Cuba.


¡Jama y libertad para Pánfilo! Gracias.