Qué gran error fue crearte de la misma materia que Adán. Es un orgullo saber que fuiste expulsada ¿del Paraíso? por negarte a ser parte de la sumisión con formas de mujer y espíritu libre. Para tu espíritu libre Dios te dio alas para poder huir, para tus formas de mujer Dios te dio la serpiente que te envuelve suave y amorosa, como un dulce sueño. ¡Fueron enviados tres ángeles para buscarte porque Adán lloriquea tu nombre! Como buena madre fuiste consecuente cuando los emisarios cumplieron su amenaza y juraste asesinar a los hijos de Adán igual que hicieron con los tuyos. Dime, Lilit, donde podría encontrar más sabiduría.
No se atrevió Dios a darle una nueva mujer a Adán sino de sus costillas.
Foto: John Collier, Lilit.



Qué post tan maravilloso y bello.
Todo lo mejor del mundo para tí, Elisabet.