Juan Abreu me recuerda otra anécdota en la cual Dalí accede a los deseos de García Lorca, ya moralmente vencido por su “Oda a Salvador Dalí”, con una condición: la participación de una tercera señorita (ahora no recuerdo su nombre) que sería la ensartada en el último momento, pero por Lorca, por supuesto. Genial, Juan [...]

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